miércoles, 23 de junio de 2010

Sobre la figura de la Iglesia

A veces puede parecer, para la gente que no participa activamente en la vida eclesial, que existen dos mundo dentro de la Iglesia: uno de esos mundos es el Vaticano, los palacios arzobispales, los Cardenales, etc. Un mundo donde se busca medrar, cerrado, de élites, de gente que no toca el suelo, no vive la realidad de la Iglesia. Otro mundo son las monjas, frailes y sacerdotes que se dejan la piel por tirar adelante la Iglesia. No conozco lo suficiente la Iglesia como para poder hablar con seguridad: conozco pocos obispos; al Papa he podido verlo de lejos; y he saludado en una ocasión a un cardenal. En todas las ocasiones que he tenido contacto con estos estamentos de la Iglesia me he dado cuenta que entre lo que muestran los medios de comunicación social, y la realidad, hay un abismo. Me acuerdo de la primera vez que salude al obispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach. Él iba franqueado por dos monaguillos. Uno de ellos (joven de 20 años aprox.) llevaba melenas hasta la cintura y camiseta de Iron Maiden. Estética puramente heavy. Me gustó mucho. Porque la Iglesia es una institución abierta, rica, plural, que abre los brazos a todo el mundo. Y todas las expresiones culturales son buenas mientras no sean ofensa a Dios.
Puede parecer que los de arriba pasan de los de abajo y viceversa. La inmensa mayoría de sacerdotes y fieles laicos apoyan al Papa y a la Iglesia. Están con ellos. Y los obispos no son ajenos a los problemas de la sociedad. Un ejemplo concreto es el Proyecto Hombre de Zaragoza, que el principal impulsor fue la archidiócesis de Zaragoza (http://www.fundacioncsz.org/vista/index.php?modulo=historia). Para ver eso uno no puede fijarse en los medios de comunicación social, ya que nunca son una fuente objetiva de información. Y eso no necesariamente por malicia. El sistema de noticias actual hace que las noticias negativas, con morbo, sobre la Iglesia, sean noticia, mientras que las cosas buenas de la Iglesia, que son muchísimas más, nunca sean noticia. Si además, a eso, le añadimos que hay mucho anticlericalismo, crea una idea de la Iglesia que está muy alejada de la realidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario