A veces puede parecer, para la gente que no participa activamente en la vida eclesial, que existen dos mundo dentro de la Iglesia: uno de esos mundos es el Vaticano, los palacios arzobispales, los Cardenales, etc. Un mundo donde se busca medrar, cerrado, de élites, de gente que no toca el suelo, no vive la realidad de la Iglesia. Otro mundo son las monjas, frailes y sacerdotes que se dejan la piel por tirar adelante la Iglesia. No conozco lo suficiente la Iglesia como para poder hablar con seguridad: conozco pocos obispos; al Papa he podido verlo de lejos; y he saludado en una ocasión a un cardenal. En todas las ocasiones que he tenido contacto con estos estamentos de la Iglesia me he dado cuenta que entre lo que muestran los medios de comunicación social, y la realidad, hay un abismo. Me acuerdo de la primera vez que salude al obispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach. Él iba franqueado por dos monaguillos. Uno de ellos (joven de 20 años aprox.) llevaba melenas hasta la cintura y camiseta de Iron Maiden. Estética puramente heavy. Me gustó mucho. Porque la Iglesia es una institución abierta, rica, plural, que abre los brazos a todo el mundo. Y todas las expresiones culturales son buenas mientras no sean ofensa a Dios.
Puede parecer que los de arriba pasan de los de abajo y viceversa. La inmensa mayoría de sacerdotes y fieles laicos apoyan al Papa y a la Iglesia. Están con ellos. Y los obispos no son ajenos a los problemas de la sociedad. Un ejemplo concreto es el Proyecto Hombre de Zaragoza, que el principal impulsor fue la archidiócesis de Zaragoza (http://www.fundacioncsz.org/vista/index.php?modulo=historia). Para ver eso uno no puede fijarse en los medios de comunicación social, ya que nunca son una fuente objetiva de información. Y eso no necesariamente por malicia. El sistema de noticias actual hace que las noticias negativas, con morbo, sobre la Iglesia, sean noticia, mientras que las cosas buenas de la Iglesia, que son muchísimas más, nunca sean noticia. Si además, a eso, le añadimos que hay mucho anticlericalismo, crea una idea de la Iglesia que está muy alejada de la realidad.
Blog de reflexión pausada y atenta. Intenta huir de los extremos, encontrar el punto de unión, buscar la verdad. No pretendo ser muy ambicioso (no tengo tiempo), pero por lo menos iré colgando reflexiones personales, articulos que encuentre en la red, etc.
miércoles, 23 de junio de 2010
lunes, 21 de junio de 2010
Postura de la Iglesia ante el nazismo

Acabo de ver la opinión de un amigo sobre la postura de Pio XII con el nazismo. No hace muchos años leí un libro donde se cuenta en detalle toda lo que ocurrió. Aconsejo vivamente a todos los que penséis críticamente en la postura de Iglesia que os lo leáis. Se titula "Los judíos, Pio XII, y la leyenda negra". En al siguiente url http://www.ive.org/mediooriente01.org/pag_res.asp?id=321 he encontrado una pequeña reseña del libro que puede ayudar a conocer la verdad sobre ese momento histórico. Os aconsejo vivamente leerlo. También adjunto un pequeño vídeo sobre Pio XII que creo que es interesante a modo de super resumen del Papa y el nazismo.
viernes, 18 de junio de 2010
Igualdad en la diversidad
Es evidente que los hombres y las mujeres somos DIFERENTES.
Aquí presento un vídeo que lo demuestra.
Aquí presento un vídeo que lo demuestra.
Carta de un sacerdote desde Angola
A continuación pongo una carta de un sacerdote de Angola. Resulta muy interesante para conocer la vida de muchos sacerdotes de todo el mundo. Está dirigida a un periodista.
Querido hermano y hermana periodista:
Soy un simple sacerdote católico. Me siento feliz y orgulloso de mi vocación. Hace veinte años que vivo en Angola como misionero.
Me da un gran dolor por el profundo mal que personas que deberían de ser señales del amor de Dios, sean un puñal en la vida de inocentes. No hay palabra que justifique tales actos. No hay duda que la Iglesia no puede estar, sino del lado de los débiles, de los más indefensos. Por lo tanto todas las medidas que sean tomadas para la protección, prevención de la dignidad de los niños será siempre una prioridad absoluta.
Veo en muchos medios de información, sobre todo en vuestro periódico la ampliación del tema en forma morbosa, investigando en detalles la vida de algún sacerdote pedófilo. Así aparece uno de una ciudad de USA, de la década del 70, otro en Australia de los años 80 y así de frente, otros casos recientes… Ciertamente todo condenable! Se ven algunas presentaciones periodísticas ponderadas y equilibradas, otras amplificadas, llenas de preconceptos y hasta odio.
¡Es curiosa la poca noticia y desinterés por miles y miles de sacerdotes que se consumen por millones de niños, por los adolescentes y los más desfavorecidos en los cuatro ángulos del mundo! Pienso que a vuestro medio de información no le interesa que yo haya tenido que transportar, por caminos minados en el año 2002, a muchos niños desnutridos desde Cangumbe a Lwena (Angola), pues ni el gobierno se disponía y las ONG’s no estaban autorizadas; que haya tenido que enterrar decenas de pequeños fallecidos entre los desplazados de guerra y los que han retornado; que le hayamos salvado la vida a miles de personas en Moxico mediante el único puesto médico en 90.000 km2, así como con la distribución de alimentos y semillas; que hayamos dado la oportunidad de educación en estos 10 años y escuelas a más de 110.000 niños...
No es de interés que con otros sacerdotes hayamos tenido que socorrer la crisis humanitaria de cerca de 15.000 personas en los acuartelamientos de la guerrilla, después de su rendición, porque no llegaban los alimentos del Gobierno y la ONU. No es noticia que un sacerdote de 75 años, el P. Roberto, por las noches recorra las ciudad de Luanda curando a los chicos de la calle, llevándolos a una casa de acogida, para que se desintoxiquen de la gasolina, que alfabeticen cientos de presos; que otros sacerdotes, como P. Stefano, tengan casas de pasaje para los chicos que son golpeados, maltratados y hasta violentados y buscan un refugio. Tampoco que Fray Maiato con sus 80 años, pase casa por casa confortando los enfermos y desesperados. No es noticia que más de 60.000 de los 400.000 sacerdotes, y religiosos hayan dejado su tierra y su familia para servir a sus hermanos en una leprosería, en hospitales, campos de refugiados, orfanatos para niños acusados de hechiceros o huérfanos de padres que fallecieron con Sida, en escuelas para los más pobres, en centros de formación profesional, en centros de atención a cero positivos… o sobretodo, en parroquias y misiones dando motivaciones a la gente para vivir y amar.
No es noticia que mi amigo, el P. Marcos Aurelio, por salvar a unos jóvenes durante la guerra en Angola, los haya transportado de Kalulo a Dondo y volviendo a su misión haya sido ametrallado en el camino; que el hermano Francisco, con cinco señoras catequistas, por ir a ayudar a las áreas rurales más recónditas hayan muerto en un accidente en la calle; que decenas de misioneros en Angola hayan muerto por falta de socorro sanitario, por una simple malaria; que otros hayan saltado por los aires, a causa de una mina, visitando a su gente. En el cementerio de Kalulo están las tumbas de los primeros sacerdotes que llegaron a la región…Ninguno pasa los 40 años.
No es noticia acompañar la vida de un Sacerdote “normal” en su día a día, en sus dificultades y alegrías consumiendo sin ruido su vida a favor de la comunidad que sirve.
La verdad es que no procuramos ser noticia, sino simplemente llevar la Buena Noticia, esa noticia que sin ruido comenzó en la noche de Pascua. Hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece.
No pretendo hacer una apología de la Iglesia y de los sacerdotes. El sacerdote no es ni un héroe ni un neurótico. Es un simple hombre, que con su humanidad busca seguir a Jesús y servir a sus hermanos. Hay miserias, pobrezas y fragilidades como en cada ser humano; y también belleza y bondad como en cada criatura…
Insistir en forma obsesionada y persecutoria en un tema perdiendo la visión de conjunto crea verdaderamente caricaturas ofensivas del sacerdocio católico en la cual me siento ofendido.
Sólo le pido amigo periodista, busque la Verdad , el Bien y la Belleza. Eso lo hará noble en su profesión.
En Cristo Jesús,
Padre Martín Lasarte
(un misionero uruguayo en Angola)
Querido hermano y hermana periodista:
Soy un simple sacerdote católico. Me siento feliz y orgulloso de mi vocación. Hace veinte años que vivo en Angola como misionero.
Me da un gran dolor por el profundo mal que personas que deberían de ser señales del amor de Dios, sean un puñal en la vida de inocentes. No hay palabra que justifique tales actos. No hay duda que la Iglesia no puede estar, sino del lado de los débiles, de los más indefensos. Por lo tanto todas las medidas que sean tomadas para la protección, prevención de la dignidad de los niños será siempre una prioridad absoluta.
Veo en muchos medios de información, sobre todo en vuestro periódico la ampliación del tema en forma morbosa, investigando en detalles la vida de algún sacerdote pedófilo. Así aparece uno de una ciudad de USA, de la década del 70, otro en Australia de los años 80 y así de frente, otros casos recientes… Ciertamente todo condenable! Se ven algunas presentaciones periodísticas ponderadas y equilibradas, otras amplificadas, llenas de preconceptos y hasta odio.
¡Es curiosa la poca noticia y desinterés por miles y miles de sacerdotes que se consumen por millones de niños, por los adolescentes y los más desfavorecidos en los cuatro ángulos del mundo! Pienso que a vuestro medio de información no le interesa que yo haya tenido que transportar, por caminos minados en el año 2002, a muchos niños desnutridos desde Cangumbe a Lwena (Angola), pues ni el gobierno se disponía y las ONG’s no estaban autorizadas; que haya tenido que enterrar decenas de pequeños fallecidos entre los desplazados de guerra y los que han retornado; que le hayamos salvado la vida a miles de personas en Moxico mediante el único puesto médico en 90.000 km2, así como con la distribución de alimentos y semillas; que hayamos dado la oportunidad de educación en estos 10 años y escuelas a más de 110.000 niños...
No es de interés que con otros sacerdotes hayamos tenido que socorrer la crisis humanitaria de cerca de 15.000 personas en los acuartelamientos de la guerrilla, después de su rendición, porque no llegaban los alimentos del Gobierno y la ONU. No es noticia que un sacerdote de 75 años, el P. Roberto, por las noches recorra las ciudad de Luanda curando a los chicos de la calle, llevándolos a una casa de acogida, para que se desintoxiquen de la gasolina, que alfabeticen cientos de presos; que otros sacerdotes, como P. Stefano, tengan casas de pasaje para los chicos que son golpeados, maltratados y hasta violentados y buscan un refugio. Tampoco que Fray Maiato con sus 80 años, pase casa por casa confortando los enfermos y desesperados. No es noticia que más de 60.000 de los 400.000 sacerdotes, y religiosos hayan dejado su tierra y su familia para servir a sus hermanos en una leprosería, en hospitales, campos de refugiados, orfanatos para niños acusados de hechiceros o huérfanos de padres que fallecieron con Sida, en escuelas para los más pobres, en centros de formación profesional, en centros de atención a cero positivos… o sobretodo, en parroquias y misiones dando motivaciones a la gente para vivir y amar.
No es noticia que mi amigo, el P. Marcos Aurelio, por salvar a unos jóvenes durante la guerra en Angola, los haya transportado de Kalulo a Dondo y volviendo a su misión haya sido ametrallado en el camino; que el hermano Francisco, con cinco señoras catequistas, por ir a ayudar a las áreas rurales más recónditas hayan muerto en un accidente en la calle; que decenas de misioneros en Angola hayan muerto por falta de socorro sanitario, por una simple malaria; que otros hayan saltado por los aires, a causa de una mina, visitando a su gente. En el cementerio de Kalulo están las tumbas de los primeros sacerdotes que llegaron a la región…Ninguno pasa los 40 años.
No es noticia acompañar la vida de un Sacerdote “normal” en su día a día, en sus dificultades y alegrías consumiendo sin ruido su vida a favor de la comunidad que sirve.
La verdad es que no procuramos ser noticia, sino simplemente llevar la Buena Noticia, esa noticia que sin ruido comenzó en la noche de Pascua. Hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece.
No pretendo hacer una apología de la Iglesia y de los sacerdotes. El sacerdote no es ni un héroe ni un neurótico. Es un simple hombre, que con su humanidad busca seguir a Jesús y servir a sus hermanos. Hay miserias, pobrezas y fragilidades como en cada ser humano; y también belleza y bondad como en cada criatura…
Insistir en forma obsesionada y persecutoria en un tema perdiendo la visión de conjunto crea verdaderamente caricaturas ofensivas del sacerdocio católico en la cual me siento ofendido.
Sólo le pido amigo periodista, busque la Verdad , el Bien y la Belleza. Eso lo hará noble en su profesión.
En Cristo Jesús,
Padre Martín Lasarte
(un misionero uruguayo en Angola)
Inicio del blog
Pues empiezo con este blog! He elegido este título ya que me parece que nos puede inspirar a buscar los puntos de unión en las opiniones divergentes. En muchas ocasiones ante problemas con los que se enfrenta la sociedad, las posturas se radicalizan, y parece que no se puede encontrar un punto de unión. Creo que lo principal es encontrar ese punto medio. Eso buscando las partes positivas que tienen todas las opiniones, y buscando lo mejor que junte esas partes.
Esta forma de ver las cosas no es compatible con la mediocridad, la falta de fortaleza para enfrentarse con los problemas. A veces el punto medio, la virtud, se encuentra muy cerca de un extremo. "No hay amor más grande que el que da la vida por el amigo". En el caso del amor, el punto medio está en un extremo, la virdud más perfecta es morir por los demás por amor. Vemos por tanto que la clave es encontrar el eje de coordenadas de refencia adecuando, encontrar cual es la verdad, encontrar la virtud. Vamos a intentar aproximarnos a esa verdad. Un saludo a todos los lectores.
Esta forma de ver las cosas no es compatible con la mediocridad, la falta de fortaleza para enfrentarse con los problemas. A veces el punto medio, la virtud, se encuentra muy cerca de un extremo. "No hay amor más grande que el que da la vida por el amigo". En el caso del amor, el punto medio está en un extremo, la virdud más perfecta es morir por los demás por amor. Vemos por tanto que la clave es encontrar el eje de coordenadas de refencia adecuando, encontrar cual es la verdad, encontrar la virtud. Vamos a intentar aproximarnos a esa verdad. Un saludo a todos los lectores.
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